Inversor, no caigas en estas trampas

Muchos errores que los inversores cometen en Bolsa se basan en el comportamiento humano. Los fondos mixtos pueden ayudar a evitar esas trampas

Inversor, no caigas en estas trampas

Quien se deje guiar por sus instintos a la hora de invertir, corre el riesgo de caer en múltiples trampas. Y es que la psique nos puede jugar malas pasadas. Los patrones de comportamiento, que aunque durante milenios favorecieron la supervivencia de la especie humana, son en cambio muy malos consejeros en los mercados financieros.

Científicos como Richard Thaler, premio Nobel de Economía por sus investigaciones en este ámbito, demostraron que el ser humano no decide de forma totalmente racional como homo economicus. El postulado fundamental de las llamadas finanzas del comportamiento (behavioral finance) reza: «En principio, los inversores tienden en sus decisiones a comportamientos irracionales». Sin embargo, en Bolsa esto puede costar caro.

Trampas psicológicas y sus consecuencias

Un patrón de comportamiento profundamente arraigado en muchas personas es experimentar las pérdidas de forma mucho más intensa que unas ganancias equiparables. El descubrimiento de la llamada aversión a la pérdida, realizado por el psicólogo Daniel Kahnemann, supuso también el nacimiento de las finanzas del comportamiento [1]. La consecuencia de este tipo de comportamiento es que los inversores se centran demasiado en evitar pérdidas, en lugar de aprovechar las oportunidades de ganancia. Y la pérdida, cuando se produce, suelen reprimirla, en lugar de reflexionar sobre la decisión que la ha provocado y aprender de ello.

Otra trampa en la que suelen caer los inversores en los mercados financieros es dejarse guiar por las emociones y por noticias que aparecen en los medios, en lugar de confiar en los hechos. Cuando la cotización de la Bolsa aumenta de forma generalizada, los inversores suelen actuar con demasiada despreocupación, mientras que en fases más difíciles muestran una actitud exageradamente temerosa, que a largo plazo puede tener efectos negativos sobre el rendimiento. Además, algunos tienden a sobreactuar (compran y venden con demasiada frecuencia), lo cual puede hacer que acaben reduciendo involuntariamente los rendimientos de su cartera por comprar o vender constantemente [2].

Inversores emocionales

Especialmente en fases de cotización al alza y escasa volatilidad, los inversores se muestran despreocupados. Sin embargo, si de repente la cotización fluctúa, se inquietan y actúan con demasiada vehemencia. 

volatilidad

Fuente: Thomson Reuters Datastream. Fecha: 11/06/2018

Asimismo, el instinto gregario puede entorpecer la creación de patrimonio a largo plazo. Los inversores que siguen el rebaño corren el peligro de comprar muy tarde y muy caro. Por contra, aquellos que a veces reaccionan de forma opuesta a la opinión dominante pueden, a menudo, resultar muy favorecidos.

Incluso los inversores son humanos

«Más vale bueno y conocido que malo por conocer», dice el refrán. En el mundo financiero, esta tendencia basada en el economista norteamericano Kenneth French se conoce como effect home bias (efecto del sesgo doméstico). Este concepto explica el fenómeno de que los inversores, por regla general, invierten de forma desproporcionada en los mercados de su propio país o en valores conocidos [3], lo que puede ir en detrimento de la diversificación.

Pero precisamente la diversificación es el único camino para que los inversores reduzcan los riesgos sin renunciar a posibilidades de obtener rendimientos, tal como demostró el premio Nobel Harry Markowitz, ya en los años cincuenta, en su teoría de las carteras [4].

Pero no solo la falta de diversificación puede ser un problema para los inversores. En lugar de optimizar la inversión lo máximo posible a través de diferentes tipos de inversión y regiones, muchos inversores apuestan por reglas de diversificación generales, que al final pueden conducir a una distribución desfavorable del patrimonio.

¿Cómo se engañan a sí mismos inversores?

En principio, los inversores que se deciden por una estrategia de inversión y la siguen estrictamente caen menos en trampas psicológicas. Es por eso que muchos inversores particulares han comprendido que los fondos mixtos o los fondos multiactivos son un recurso adecuado para evitar estas decisiones incorrectas basadas en las emociones.

Creciente popularidad

La demanda de fondos mixtos o fondos multiactivos está creciendo desde hace años. A fecha de 30.04.2018, los activos gestionados en esa categoría de fondos ascendían a unos 266.000 millones de euros.

Fuente: Asociación Alemana de Fondos (BVI), activos netos de la categoría de fondos «Fondos mixtos» para el mercado de consumo alemán según el esquema de clasificaciones del BVI. Fecha: 30/04/2018

Eligiendo el tipo de fondo apropiado, los inversores pueden fijarse una estrategia adecuada a su tolerancia individual de riesgo y a sus expectativas de rendimiento, y dejar cómodamente la ejecución táctica y la elección de los valores individuales en manos de un gestor de fondos profesional. Esto aporta racionalidad a la inversión, puesto que la gestión de fondos suele llevarse a cabo conforme a un proceso de inversión estricto.

Además, los fondos multiactivos invierten en general siguiendo un perfil de riesgo-beneficio claro en un universo de inversiones ampliamente diversificado, compuesto de los más diversos tipos de activos, tales como acciones, bonos, materias primas o inmuebles. De este modo, los inversores pueden acceder a una diversificación eficaz incluso con importes relativamente reducidos. Además, una gestión de fondos activa puede ir ajustándose constantemente.

Algunos fondos multiactivos ofrecen, por último, una gestión de riesgos sofisticada con el fin de reducir al máximo las fluctuaciones de la cartera, lo que permite a los inversores estar tranquilos especialmente en las fases bursátiles más turbulentas. A la mayoría de inversores le resulta difícil soportar una gran fase de pérdidas, por razones puramente psicológicas.

En este link puedes ampliar información del fondo multiactivo Deutsche Concept Kaldemorgen.

Las predicciones se basan en supuestos, estimaciones, opiniones y modelos o análisis hipotéticos que pueden resultar inexactos o incorrectos.

CRC 058333 (06/2018)

1.

Kahneman, Knetsch, Thaler: The Endowment Effect, Loss Aversion, and Status Quo Bias (1991)

2.

Barber, Brad M.; Odean, Terrance: Trading is Hazardous to Your Wealth (2000)

3.

Kenneth French, James M. Poterba: Investor Diversification and International Equity Markets (1991)

4.

Harry Markowitz: Portfolio Selection (1952)

font

CIO View

Usamos cookies propias y de terceros para el funcionamiento del Sitio Web y analizar su rendimiento. Al navegar por este Sitio Web, acepta su instalación y uso. Puede consultar la Política de Cookies para más información o modificar sus opciones de privacidad.