Crisis en Westminster

La incertidumbre política parece que va a continuar, no sólo la derivada del Brexit

A veces es mejor tener la boca cerrada y parecer ignorante que abrirla y disipar la duda.Tras el aluvión de comentarios sobre qué hacer tras los últimos eventos en relación al Brexit, nos vemos obligados a hacer nuestra aportación. En medio de las recientes turbulencias, creemos que es posible sacar tres conclusiones, ninguna de ellas especialmente alentadora para los mercados financieros británicos.

1.       La situación política en Reino Unido es turbulenta y llevará tiempo que se estabilice.

Parece cada vez más probable que la primera ministra Theresa May vea su liderazgo amenazado en el Partido Conservador. Su gobierno en mayoría se ha debilitado, quizás fatalmente, por una serie de renuncias. Entre ellas se encuentra la de Domenic Raab, el segundo ministro en renunciar en un periodo de cuatro meses. El despliegue llevado a cabo con el proyecto de acuerdo que el gobierno de May negoció con Bruselas fue bastante desorganizado, por decirlo suavemente. Y, aunque es discutible si algún otro primer ministro podría haber negociado un acuerdo más favorable a los intereses británicos, May ha hecho muy poco para preparar a su partido o al país a la hora de enfrentar algunas de estas duras realidades.

Esto comienza con la espinosa cuestión de cómo evitar los controles fronterizos entre Irlanda del Norte y la República de Irlanda, incluso en ausencia de un futuro acuerdo comercial. Los opositores de May, entre los que se encontraba el exministro de Asuntos Exteriores Boris Johnson, describieron las disposiciones resultantes como una potencial condena al Reino Unido al estatus de "estado vasallo" [1]. En este sentido, la ausencia de detalles sustanciales sobre el futuro régimen comercial que podría surgir tras el período de transición tampoco ayudó. Ciertamente, parece que si la Cámara de los Comunes ratificara algo como el proyecto de acuerdo que ahora se propone, el Reino Unido perdería gran parte del poder de negociación, necesario que podría tener en futuras conversaciones comerciales.

2.       Cualquiera que afirme tener algún grado de seguridad sobre lo que sucederá se está engañando a sí mismo y a los demás.

No lo decimos nosotros. El veterano miembro del parlamento por el Partido Conservador Ken Clarke, en una entrevista con BBC Radio 4, dijo: “Nadie sabe realmente qué va a pasar a partir de ahora. El voto real de este acuerdo no tendrá lugar hasta dentro de un par de semanas y todavía quedan cosas que negociar. Sin embargo, de momento no hay ni una mínima probabilidad de conseguir una mayoría parlamentaria”. Cuando le preguntaron sobre si el acuerdo debe ser suavizado, Clarke añadió: “Como todos, desde Theresa May para abajo, no lo sé. Nadie sabe muy bien que pasará” [2]. A esto, solo añadiremos que, dada la recepción negativa que ha tenido hasta ahora, no sorprendería que el borrador del acuerdo ni siquiera se vote en el Parlamento.

 3.       Las turbulencias políticas continuarán y no únicamente debido al “Brexit”.

Una opinión generalizada sobre lo que ha ocurrido durante las últimas semanas es que Westminster se ha movido en la dirección adecuada para ejecutar lo que los electores han votado. Con respecto al Brexit, solo una minoría estaba a favor de una rápida ruptura total con la UE sin acuerdo. Las encuestas llevadas a cabo antes y después del referéndum de 2016 han sido bastante claras al respecto. Un grupo mucho mayor (aproximadamente la mitad de los votantes) ha estado mayoritariamente a favor de mantener el status quo, quizás con algunos cambios sobre todo en lo que respecta a la circulación de personas. Por otra parte, en 2016, las personas que parece que hicieron decantar la consulta a favor del Brexit pensaban que sería más fácil conseguir concesiones saliendo de la UE.

No sorprende que estos reacios “brexiters” no estén muy contentos con los resultados que ha conseguido Theresa May. No aconsejaríamos fiarse demasiado de ninguna encuesta reciente (considerando especialmente cuan imprecisas han sido las encuestas británicas en el pasado). Aun así, parece que solo un 14% aprobaría un brexit en los términos en los que lo ha negociado el gobierno y un 32% preferiría abandonar la UE sin acuerdo. Por otro lado, un poco más de la mitad (54%) abogaría por permanecer en la UE [3].

El problema es que es imposible que la política parlamentaria sume las preferencias de los todos electores [4]. Enfrentándose a los intransigentes y cada vez más impacientes socios europeos, la arriesgada política británica, unida al caos político, corre el riesgo de dejar un resultado que solo unos pocos votantes querían. Incluso si esto pudiese evitarse, existen preocupantes riesgos a largo plazo para los inversores.

Bajo el mando de Theresa May, los tories parecen haber perdido una vez más su fama de ser competentes en el manejo de la economía. Más allá del Brexit, las consecuencias electorales podrían ser tan importantes y durar tanto como las del Miércoles Negro de 1992, cuando los mercados forzaron al gobierno conservador a retirar la libra de los mecanismos de cambio europeos. La diferencia es que en esta ocasión, el partido Laborista, en la oposición, está abrazando una serie de políticas que las empresas y los mercados financieros británicos considerarían bastante inquietantes.  

Para resumir, desde una perspectiva de mercado, los resultados extremos se han vuelto más probables. Esto incluye ambos resultados que serían nocivos para los mercados financieros británicos (como un Brexit duro y sin acuerdo) y otros más benignos que se han explicado anteriormente. Por ejemplo, ya no parece improbable que el Reino unido solicite una extensión de su membresía en la UE, seguido de un potencial segundo referéndum. Teniendo todas estas variables en cuenta, hemos aconsejado a los inversores que se mantengan al margen, hasta que la incertidumbre política relacionada con el Brexit disminuya [5]. Además, a la luz de los recientes acontecimientos, no podemos sino reiterar ese consejo.

Todas las opiniones y afirmaciones contenidas en el presente documento se basan en datos de fecha 16 de noviembre de 2018 y podrían no llegar a materializarse. Esta información podrá verse modificada en cualquier momento dependiendo de consideraciones económicas, de mercado y de otro tipo, y no debería tomarse como una recomendación. Los rendimientos pasados no son indicativos de resultados futuros. Las previsiones están basadas en hipótesis, estimaciones, opiniones y modelos hipotéticos que podrían estar equivocadas. Deutsche Asset Management Investment GmbH
CRC 062762 (11/2018

1. https://www.standard.co.uk/news/politics/brexit-latest-boris-johnson-warns-draft-deal-will-turn-uk-into-vassal-state-as-he-calls-on-ministers-a3989436.html

2.  https://www.bbc.co.uk/sounds/play/m00014kd

3.  https://news.sky.com/story/majority-of-brits-now-against-brexit-and-back-second-eu-referendum-sky-data-poll-11555078

4. Los referéndums, especialmente en cuestiones difíciles, técnicas e inciertas, tienden a ser menos útiles al crear la impresión de que existen claras e inmutables preferencias de voto

5. Un factor que puede favorecer este resultado es que, en todo el continente europeo, las políticas sobre migración han cambiado

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