Có­mo los ges­to­res de ac­ti­vos pue­den apo­yar las ten­den­cias de in­ver­sión fe­me­ni­na

3/9/2025

De los márgenes a la corriente principal 

Michael Lewis

Head of Research

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En re­su­men

  • En el último siglo, se ha observado un notable incremento en el número de mujeres que ejercen su derecho al voto, acceden a la educación superior, se incorporan al mercado laboral, reducen la brecha salarial con los hombres y logran independencia financiera mediante cuenta bancarias y hogares propios. No obstante, muchas mujeres en todo el mundo continúan enfrentando barreras significativas. 
  • En el ámbito de la gestión patrimonial, las mujeres inversoras están emergiendo como una fuerza relevante, impulsadas por el crecimiento del número de mujeres millonarias y multimillonarias, que alcanza niveles récord.
  • Se estima que, si las mujeres invirtieran al mismo ritmo que los hombres, se añadirían aproximadamente 3,22 billones de dólares estadounidenses en activos gestionados provenientes de inversores privados.
  • Además de tener el potencial de invertir más, las mujeres tienden a obtener mayores rendimientos en sus inversiones en comparación con los hombres. Esto se atribuye a prácticas como una menor frecuencia de negociación, mantener sus inversiones durante recesiones del mercado, utilizar órdenes de stop-loss y seguir con mayor frecuencia las recomendaciones de sus asesores financieros. También es más común que las mujeres consideren factores sociales y medioambientales al invertir.
  • Aunque es razonable desarrollar productos de inversión dirigidos específicamente a mujeres, un enfoque personalizado, alineado con sus objetivos financieros individuales —como la jubilación o responsabilidades familiares— podría beneficiar a un número aún mayor de mujeres. Asimismo, la educación financiera y patrimonial adaptada a una audiencia femenina representa una oportunidad significativa.
  •  Un área evidente de mejora es el bajo número de asesoras financieras, dado que más del 70% de las mujeres prefieren recibir asesoramiento de una profesional del sector. Sin embargo, en países como Estados Unidos, Alemania y Reino Unido, menos del 20% de los asesores financieros son mujeres.
  • Los servicios financieros digitales también están facilitando un acceso más amplio para las mujeres. Aunque los hombres siguen siendo mayoría en términos de usuarios totales, las mujeres están cerrando rápidamente esa brecha, registrándose en plataformas digitales a tasas superiores.
  • En un contexto donde cerrar la brecha financiera de género podría tardar más de 100 años, es evidente que se requiere una acción más decidida que simplemente confiar en el crecimiento del número de mujeres inversoras como única vía para mejorar su bienestar financiero y reducir las desigualdades de género.

 

Introducción


Tras la publicación del informe "Female Finance de DWS" a finales del año pasado, este nuevo documento profundiza en la materia. A lo largo de las próximas cuatro secciones, se analiza en primer lugar cómo la incorporación de la mujer a la vida social es un fenómeno relativamente reciente y cómo este hecho ha influido en su bienestar financiero. La segunda sección sintetiza los hallazgos más relevantes sobre el comportamiento inversor de las mujeres. La tercera examina la relevancia de la prosperidad femenina para la economía global, así como las oportunidades que genera el crecimiento del patrimonio femenino. Finalmente, se presentan propuestas concretas para mejorar la atención a las inversoras y reducir la brecha de género en el ámbito de la inversión.

 

Un largo camino hacia la independencia  y la prosperidad 

 

  1. Mujeres y educación:

    Las incorporación de las mujeres en los ámbitos, académico, político, económico, financiero e incluso deportivo ha sido un fenómeno relativamente reciente. En el caso de la educación superior, el acceso de las mujeres comenzó a surgir a partir de la década de 1850. Ejemplos, de ello son la fundación de Queens´s College en Londres en 1860, y el congreso de mujeres a las universidades de Cambridge y Oxford en 1869 y 1920, respectivamente. Sin embargo, en otras instituciones académicas como Princenton y Yale, estos avances no se materializaron hasta 1969. 

    Actualmente, las niñas superan a los niños en rendimiento académico desde la educación básica hasta la universidad en muchos países. En el nivel universitario, las mujeres representan casi el 60% del total de estudiantes en Estados Unidos. En la Unión Europea, el 42% de la población entre 25 y 34 años posee estudios terciarios; desglosado por género, el 48% de las mujeres europeas han accedido a la educación terciaria frente al 37% de los hombres. Esto ha provocado una transformación radical en la composición de las universidades durante los últimos 60 años.
  2. Mujeres y sufragio

    Los primeros países del mundo en conceder el derecho al voto a las mujeres lo hicieron hace poco más de 100 años: Nueva Zelanda (1893), Australia (1902) y Finlandia (1906), seguidos más de una década después por Canadá, Alemania y Estados Unidos. Sin embargo, estos casos fueron excepcionales, ya que países como Francia, Italia y Japón tardaron otros 40 años en extender el voto a las mujeres, y en Suiza (1971) y Portugal (1976) aún más tiempo. Actualmente, alrededor de 194 países en todos los continentes han reconocido el derecho al voto femenino (véase Gráfico 1).

    Este avance ha ido acompañado de un aumento en la representación femenina en los parlamentos nacionales. A nivel global, el porcentaje de escaños ocupados por mujeres en los parlamentos nacionales alcanzó el 27% el año pasado, frente al 11% registrado en 1995. No obstante, esta cifra oculta una marcada divergencia: en Finlandia, Noruega y Suecia, las mujeres ocupan más del 46% de los escaños, mientras que en Japón, India y Brasil la cifra es inferior al 20%.
    Las mujeres que ocupan cargos como jefas de gobierno o gobernadoras de bancos centrales siguen siendo una minoría. Actualmente, solo el 13% de los líderes políticos mundiales y el 16% de los gobernadores de bancos centrales son mujeres.

Gráfico 1. Número de países que han concedido a las mujeres el derecho al voto en elecciones nacionales, por año. 

Cómo los gestores de activos pueden apoyar las tendencias de inversión femenina

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