16/1/2026
A la hora de analizar la renta variable cotizada, una cuestión suele condicionar las decisiones de asignación: ¿importa realmente el tamaño? La historia sugiere que sí. Las empresas de menor capitalización, si bien ofrecen un notable potencial de crecimiento, suelen contar con una menor solidez financiera que sus homólogas de mayor tamaño, lo que las hace, en promedio, más vulnerables a shocks financieros como subidas de tipos de interés. Por este motivo, los inversores suelen exigir una prima adicional —la conocida size premium— un concepto formalizado en el influyente trabajo de Fama y French de 1993 sobre modelos de valoración de activos.
Desde la década de 1990, las compañías de pequeña capitalización (small caps) han generado rentabilidades destacadas en comparación con las de gran capitalización, una tendencia que se mantuvo hasta bien entrada la década de 2010. Sin embargo, en los últimos diez años el panorama ha cambiado: las small caps han quedado rezagadas frente a sus equivalentes de gran capitalización, como ilustra nuestro “Chart of the Week”. ¿Qué explica esta divergencia? A continuación, destacamos los factores que han contribuido a la reciente fortaleza de las large caps, así como los argumentos que podrían favorecer a las small caps en los próximos años.
En primer lugar, un tema omnipresente hoy: la inteligencia artificial. En un entorno en el que la tecnología ha impulsado una parte significativa de las rentabilidades bursátiles, la composición sectorial ha sido determinante. En el S&P 600, el peso del sector tecnológico ronda el 14%, frente al 34% en el S&P 500. Esta menor exposición ha dejado a las small caps al margen del fuerte rally de IA que ha impulsado a las large caps. Para ponerlo en contexto, las denominadas “Magnificent 7” han generado una rentabilidad anualizada del 38% en la última década, frente al 9% en el caso de las small caps, representadas por el S&P 600. En otras palabras, la brecha reciente obedece menos a una debilidad intrínseca de las small caps y más a un comportamiento extraordinario —y difícilmente replicable— del sector tecnológico de gran capitalización.
En segundo lugar, las dinámicas del mercado privado han alterado el ecosistema de las small caps. Un elevado nivel de actividad de fusiones y adquisiciones, junto con una mayor atracción por la financiación privada, ha reducido parcialmente el flujo de compañías innovadoras que acceden a los índices de pequeña capitalización. Como resultado, el dinamismo históricamente asociado a este segmento se ha visto diluido, y la vía de salida a bolsa ha perdido atractivo. Una tendencia destacada ha sido la estrategia agresiva de adquisición por parte de grandes corporaciones, que suelen comprar compañías prometedoras antes de que lleguen a los mercados públicos.
A pesar de estos vientos en contra, creemos que el panorama para las small caps estadounidenses podría volverse más favorable, respaldado por dos factores fundamentales: las valoraciones y los costes de financiación. Actualmente, las small caps cotizan con un descuento en el ratio precio/beneficio de alrededor del 20% frente a las large caps, un diferencial históricamente inusual que en el pasado ha precedido periodos de clara mejora relativa. La última vez que se observó una brecha similar fue a comienzos de los años 2000, seguida de una década de fuertes rentabilidades.
Otro elemento clave es su sensibilidad a los tipos de interés: las small caps dependen en mayor medida de la financiación vía deuda que de los mercados de capitales, lo que hace que su rentabilidad responda más rápidamente a los cambios en los costes financieros. Si los tipos en EE. UU. continúan descendiendo —como anticipamos para el próximo año— este segmento podría recibir un impulso significativo.
Por último, desde una perspectiva histórica, los factores de calidad y valoración han tendido a mejorar especialmente tras episodios en los que el Russell 2000 ha quedado rezagado respecto al S&P 600 en más del 10%, como ha ocurrido recientemente. No obstante, la selección de valores sigue siendo esencial. Como señala Michael Sesser, Senior Equity Portfolio Manager: “En mi opinión, los fundamentales están a punto de volver a tener un papel determinante en las small caps estadounidenses”.
*Índices de rentabilidad total
Fuentes: Bloomberg Finance L.P.; DWS Investment GmbH, a fecha de 18/12/25
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