¿Qué nos indican los rendimientos chinos a la baja?

Gráfico de la semana

17/1/2025

El mercado de bonos interpreta la convergencia de los rendimientos chinos y japoneses como una advertencia de una posible "japonización" en China.

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En un contexto de aumento pronunciado de los rendimientos globales de los bonos, hay un país que destaca: China. En este caso, los rendimientos han mostrado una caída generalizada en todos tramos. Tras alcanzar mínimos históricos, ha habido recientemente un leve repunte, pero los gráficos siguen siendo claros y generan preocupación en los mercados de bonos.

Particularmente llamativo ha sido el comportamiento en los tramos más largos. En noviembre del año pasado, el rendimiento de los bonos a 30 años del gobierno chino cayó por debajo del de los bonos japoneses. Esta caída coloca los rendimientos chinos por debajo de los de Japón, un país que ha sido considerado durante mucho tiempo como el referente de la deflación y el estancamiento económico. El temor es que China podría estar encaminada hacia una forma de “japonización”, es decir, a replicar el largo período de bajo crecimiento y deflación que Japón experimentó y del que solo ahora parece estar emergiendo. Aunque actualmente los rendimientos japoneses siguen siendo mucho más bajos que los chinos en los tramos de hasta diez años, incluso aquí la tendencia apunta a una mayor convergencia.

La convergencia de rendimientos entre las dos economías más grandes de Asia ha venido desarrollándose durante años, impulsada por desarrollos económicos contradictorios.

Gráfico. Los rendimientos chinos se mueven en contra de la tendencia global

 

 

Fuentes: Bloomberg Finance, L.P, DWS Investment GmbH, datos a 14/01/2025

En Japón, las expectativas de un crecimiento renovado y un repunte de la inflación se están tornando cada vez más evidentes. Por su parte, en China, las preocupaciones sobre el estancamiento del crecimiento, los riesgos de deflación y la posibilidad de un aumento de los aranceles estadounidenses, que podrían frenar aún más el crecimiento, están siendo reflejadas en los precios.

Existen temores sobre la posibilidad de una recesión por desequilibrio de balance similar a la que vivieron otros países asiáticos en la década de 1990. Aunque los recientes paquetes de estímulo han respaldado una recuperación del crecimiento en China, como lo muestran las cifras del cuarto trimestre, es probable que los vientos en contra se intensifiquen en el futuro (con los aranceles de EE. UU. como uno de los factores clave). En cuanto a los precios, persiste la preocupación de que la tendencia deflacionaria no pueda revertirse a corto plazo mediante medidas monetarias y fiscales.

Si tomamos el mercado de bonos como indicador, el panorama económico de China parece preocupante. No obstante, creemos que todavía existe el potencial para que China revitalice su crecimiento y evite el riesgo de una “japonización”.