18/5/2026
Las perspectivas para el sector tecnológico estadounidense se mantienen en términos generales positivas, con determinadas áreas mostrando un impulso especialmente sólido. Tal y como ilustra nuestro “Chart of the Week”, los analistas han revisado significativamente al alza sus estimaciones de inversión en capital (capex) de los cinco grandes hyperscalers —Alphabet (Google), Amazon, Microsoft, Meta y Oracle— durante los últimos doce meses. La magnitud de estas revisiones ha sido más acusada que la observada en las previsiones de ingresos o beneficios. Este fenómeno resulta particularmente evidente en horizontes más largos: mientras que los ajustes para 2026 ya son relevantes, los correspondientes a 2027 son aún más significativos. En conjunto, ello sugiere que los mercados están comenzando a asumir que el actual impulso inversor se prolongará en el tiempo.
El análisis de periodos recientes permite contextualizar esta evolución. Al igual que ocurrió en el verano y el otoño de 2025, los mercados están reaccionando con intensidad ante nuevos desarrollos, en algunos casos inesperados, especialmente el renovado aumento de los planes de inversión anunciados por las principales compañías tecnológicas. Las reiteradas revisiones al alza indican que los planes de gasto efectivos han superado con frecuencia las expectativas iniciales. En la actualidad, se prevé que la inversión aumente en torno a un 70% en 2026. Tal como destaca Tobias Rommel, gestor de renta variable global, el gasto en infraestructuras de inteligencia artificial está aproximadamente en los 800.000 millones de dólares este año.
Uno de los principales motores de esta dinámica es la continua expansión de la infraestructura vinculada a la inteligencia artificial. Una parte sustancial de las inversiones parece destinarse a capacidad de computación —incluyendo servidores, unidades de procesamiento gráfico (GPU) y almacenamiento—, mientras que el resto se dirige a infraestructuras físicas como edificios, suministro energético y sistemas de refrigeración. Al mismo tiempo, los elevados volúmenes de pedidos acumulados entre los proveedores de servicios en la nube apuntan a una demanda estructuralmente sólida. En este contexto, las compañías podrían seguir enfrentándose a la necesidad de incrementar sus niveles de inversión para mantener su competitividad.
Esta dinámica inversora comienza a reflejarse en la evolución de los beneficios de aquellas empresas que suministran componentes esenciales de la infraestructura de inteligencia artificial. En particular, los segmentos de semiconductores y memoria muestran un crecimiento sólido. Según Rommel, “esperamos un crecimiento de beneficios en torno al 60% para los valores tecnológicos este año”. Paralelamente, las valoraciones en numerosos segmentos relacionados con la inteligencia artificial se han normalizado respecto a los máximos observados anteriormente. Como consecuencia, el foco del mercado empieza a desplazarse gradualmente desde expectativas puramente futuras hacia la capacidad real de generación de beneficios.
Adicionalmente, se observa un mayor grado de dispersión entre compañías. Aquellas con una mayor exposición directa a las tendencias de inversión vinculadas a la inteligencia artificial están, en general, registrando un mejor comportamiento relativo. Esta situación podría generar oportunidades adicionales a medio plazo, especialmente para aquellas empresas que logren integrar eficazmente la inteligencia artificial en sus modelos de negocio.
Para los inversores, este contexto configura un panorama más matizado. Si bien el mercado refleja claramente una elevada confianza en el potencial a largo plazo del sector, la velocidad a la que estas inversiones se traducen en beneficios sigue siendo un factor determinante. No obstante, comienzan a vislumbrarse señales iniciales de monetización, respaldadas por el crecimiento de los ingresos asociados a la inteligencia artificial y el marcado aumento de las carteras de pedidos en la nube, lo que apunta a un fortalecimiento del vínculo entre inversión y generación de ingresos.
Fuentes: Bloomberg Finance L.P., DWS Investment GmbH al 11/05/26
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