Eu­ro­zo­na: es­ta­bi­li­dad re­la­ti­va

Gráfico de la semana

23/1/2026

Cada vez más, la reducción de los diferenciales en la Eurozona refleja menos las virtudes europeas y más las crecientes inquietudes presentes en otros mercados de bonos a nivel mundial.
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En los primeros años del euro, la reducción de los rendimientos de la deuda pública se interpretaba como una prueba de que la moneda única estaba funcionando. Para 2007, Italia, España y Francia ya podían financiarse a tipos no muy alejados de los de Alemania. Luego llegó la crisis de la Eurozona, recordándonos de forma dolorosa que la convergencia en los tipos de interés nominales no siempre anticipa una estabilidad futura.

Como muestra nuestro Gráfico de la semana, los rendimientos de Italia, España e incluso Francia han vuelto a acercarse a los rangos previos a la crisis en comparación con los Bunds alemanes. Esto refleja años de reformas internas difíciles, junto con los esfuerzos europeos por mantener la transmisión monetaria y evitar la fragmentación. El famoso “haré lo que sea necesario” de Mario Draghi en 2012 sigue teniendo un efecto duradero. Irlanda y Grecia, antes sinónimo de problemas para los inversores en deuda soberana, hoy tienden a cotizar en niveles comparables a los de Austria y Bélgica.

Sin embargo, esta última fase de convergencia se debe tanto a turbulencias en otras partes del mundo como a la calma política en Fráncfurt, sede del Banco Central Europeo (BCE). La sacudida soberana más llamativa de los últimos años no se produjo en Lisboa, sino en Londres, tras el fallido mini‑presupuesto de 2022. Estados Unidos y Japón ahora lidian con sus propios problemas fiscales, lo que hace que los episodios políticos europeos se vean bajo una luz más benévola.

La situación presupuestaria de Francia es un buen ejemplo. La parálisis política, un gobierno imponiendo medidas y la posibilidad de múltiples mociones de censura podrían haber provocado en el pasado un fuerte ensanchamiento de los diferenciales. Esta vez, los mercados apenas reaccionaron, y no solo porque el gobierno probablemente logre mantenerse y evitar elecciones anticipadas. En el fondo, ¿por qué alarmarse por maniobras procedimentales en la Asamblea Nacional cuando el rendimiento a 30 años de Japón es extremadamente volátil y Washington contempla ideas tan extravagantes como comprar Groenlandia?

También han contribuido mejoras estructurales. Italia y España son los mayores beneficiarios de los fondos europeos de recuperación postpandemia, lo que ayuda a estabilizar sus niveles de deuda pública. En los últimos tiempos, ambas economías han tendido a cotizar con diferenciales más bajos que Francia. “Los inversores extranjeros ya han regresado”, señala Ulrike Kastens, economista senior para Europa. “Según datos de los bancos centrales, la proporción de bonos soberanos franceses e italianos en manos extranjeras se ha ido recuperando en los últimos años. Hoy en día, la estabilidad es un concepto relativo, y Europa está saliendo beneficiada del caos ajeno.”

Gráfico. Spreads soberanos de la Eurozona: ayer y hoy

 

Fuentes: Bloomberg Finance L.P.; DWS Investment GmbH, a fecha de 20/01/2026

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