Desafian­do las ex­pec­ta­ti­vas

Gráfico de la semana

10/1/2025

Con las expectativas de crecimiento en Europa para 2025 ya moderadas, resulta difícil pensar que nuevas malas noticias puedan sorprender a los analistas económicos.

image

"Esperar lo inesperado es una muestra de una mente verdaderamente moderna", señala la Sra. Cheveley en "Un marido ideal" de Oscar Wilde. En esta época del año, es oportuno recordar cómo el desempeño económico real puede desafiar las expectativas de consenso de los expertos.

Nuestro Gráfico de la Semana analiza las proyecciones de crecimiento para EE.UU. y la Eurozona realizadas en distintos momentos durante los últimos dos años, tanto para 2024 como para 2025. Durante gran parte de 2023, la mayoría de los analistas preveían con confianza una recesión en EE.UU. Sin embargo, el desempeño económico de EE.UU. en 2024 superó las expectativas pesimistas, y las proyecciones de crecimiento para 2025 se fortalecieron aún más tras las elecciones presidenciales de noviembre.

En contraste, la Eurozona ha mostrado una evolución diferente, con promedios que no reflejan completamente la diversidad de sus economía. Según varios indicadores, incluido el crecimiento, España se ha destacado como uno de los países desarrollados con mejor desempeño en 2024.

Gráfico. Divergencias en el crecimiento económico transatlántico.

 

Fuentes: Bloomberg Finance L.P., DWS Investment GmbH, datos a 07/01/2024 

Varias economías más pequeñas del Viejo Continente, tanto dentro (como Grecia, Lituania e Irlanda) como fuera de la Eurozona (Dinamarca y Noruega), también experimentaron un crecimiento notable el año pasado, incluso según los estándares de EE.UU. Hasta ahora, la percepción de malestar económico en Europa parecía ser predominantemente un fenómeno de los países de habla alemana en 2024, con Austria y Alemania particularmente afectadas. La turbulenta situación política en ambos países, así como en Francia, ha influido negativamente en el sentimiento económico. La buena noticia, si se puede considerar así, es que sorprender negativamente a los expertos cada vez será más difícil. Dado que las expectativas de consenso para el crecimiento económico en la Eurozona ya son muy bajas, el potencial de impacto de más malas noticias parece limitado, al menos a este lado del Atlántico.