24/1/2025
Los rendimientos de los bonos soberanos del Reino Unido han aumentado a niveles no vistos desde la Gran Crisis Financiera y la Libra esterlina también está teniendo dificultades.
En las últimas semanas, el mercado de bonos del Reino Unido ha captado la atención global, debido al fuerte aumento en los rendimientos de los bonos soberanos británicos (gilts). Este repunte, que forma parte de una venta generalizada de bonos a nivel mundial, ha golpeado con especial dureza a los gilts, ya que el nuevo gobierno se enfrenta a una compleja combinación de desafíos económicos y políticos. El gráfico esta semana muestra la relación inversa entre los rendimientos de los gilts a 10 años y el indicador de alerta de posicionamiento de Citi (PAIN). Este indicador refleja el posicionamiento de los operadores en una determinada moneda frente al dólar estadounidense. Una lectura negativa implica que los inversores están apostando en contra de la libra esterlina y comprando dólares estadounidenses.
La gran incógnita para los inversores es por qué el mercado de gilts del Reino Unido se ha convertido en el epicentro de la reciente volatilidad global en los mercados de mercado de deuda. La explicación radica en una combinación de factores. Aunque la inflación anual en diciembre de 2024 fue del 2,5%, ligeramente por debajo de las expectativas, las persistentes presiones sobre los precios de los servicios podrían limitar el margen del Banco de Inglaterra a la hora de reducir los tipos. Al mismo tiempo, las preocupaciones fiscales se han intensificado. El rápido aumento de la deuda pública, que en el cuarto trimestre de 2024 superó el 98% del PIB, ha reducido significativamente el margen de maniobra del gobierno. Además, los altos rendimientos actuales aumentarán los costos de refinanciamiento del gobierno, lo que añade más presión a las ya tensas finanzas públicas.
Gráfico. Niveles de rendimiento y posicionamiento de los inversores
Fuentes: Macrobond Financial AB, DWS Investment GmbH, datos a 15/01/2025
Un crecimiento económico más débil de lo esperado, especialmente en comparación con otros mercados desarrollados, ha empeorado aún más la posición del gobierno. La canciller Rachel Reeves se comprometió a aplicar reglas fiscales estrictas y también prometió no aumentar los impuestos. A menos que el gobierno modifique su política, esto implicaría recortes en el gasto, lo que probablemente perjudicaría aún más las perspectivas de crecimiento del Reino Unido.
Como si esta situación no fuera suficiente, el índice de PAIN de Citi se ha desplomado de -35 a menos de -75 desde noviembre del año pasado, reflejando la preferencia de los inversores por el dólar estadounidense frente a la libra esterlina. Los bonos del Tesoro de EE. UU. ofrecen rendimientos similares, pero las perspectivas económicas de EE.UU. son mucho más optimistas. Lo que resulta particularmente preocupante es que, en general, el aumento de los rendimientos suele provocar una apreciación de la moneda, sin embargo, la libra también ha estado cayendo. Esto podría reflejar un escepticismo general hacia los activos de riesgo del Reino Unido.
Aunque el panorama actual es sombrío, un aumento adicional en los rendimientos podría atraer a los compradores marginales que busquen asegurar sólidos rendimientos a largo plazo. Esto, combinado con una inflación moderada y un retorno de la confianza de los inversores, podría evitar graves repercusiones fiscales y financieras. Sin embargo, el Reino Unido necesita urgentemente restaurar la confianza en sus perspectivas de crecimiento y sus planes fiscales.