23/5/2024
A pesar de algunas señales de incertidumbre, mantenemos una visión optimista sobre las perspectivas económicas de España. La inversión en maquinaria y equipo ha sido especialmente alentadora en el primer trimestre de 2025.
Qué diferencia puede hacer una década. No hace tanto, España seguía inmersa en una crisis económica y social. Muchos jóvenes protestaban por la falta de perspectivas laborales, mientras otros abandonaban el país en masa de forma silenciosa. Como señalamos anteriormente, parece que España se ha convertido, en cambio, en una tierra de oportunidades. Desde 2019, el número de trabajadores nacidos en el extranjero ha aumentado en más de 1,2 millones, en su mayoría procedentes de América Latina.
La apertura hacia los migrantes y la inversión extranjera explica parte —aunque no toda— de la notable mejora económica de España en comparación con gran parte de la Eurozona. España ha sido uno de los principales beneficiarios del Fondo Next Generation, el programa de ayuda de la Unión Europea para hacer frente a la pandemia. Gran parte del éxito reciente también se debe a las reformas posteriores a la crisis financiera en el sistema bancario y el mercado laboral. La renegociación de contratos laborales se ha vuelto más sencilla, lo que ha incentivado a los empleadores a contratar más personal fijo. Además, los fuertes aumentos del salario mínimo han hecho que los ingresos de los españoles con menores recursos crezcan más rápido que el salario medio.
Sin embargo, esto también apunta a algunas de las posibles amenazas que se ciernen sobre el modelo económico español. Como muestra nuestro Gráfico de la Semana, el gasto en construcción —tanto de viviendas como de otros edificios— se desplomó tras la crisis, lo que ha derivado en una escasez de viviendas y un aumento de los alquileres, para satisfacción de los inversores inmobiliarios.
En España, la inversión en maquinaria y equipamiento finalmente se está recuperando.
Fuentes: Haver Analytics Inc., DWS Investment GmbH, a Mayo de 2025
El gobierno minoritario de España ha tenido que hacer malabares con las demandas contradictorias de varios partidos de izquierda y nacionalistas, mientras aprobaba aumentos de impuestos para reducir gradualmente el déficit presupuestario y, al mismo tiempo, incrementaba el escaso gasto en defensa.
"En general, seguimos viendo buenas razones para mantener el optimismo", afirma Ulrike Kastens, economista senior para Europa en DWS. "Es especialmente alentador que la inversión en maquinaria y equipo finalmente haya recuperado los niveles previos a la pandemia. El turismo sigue mostrando solidez, y España también está logrando cada vez más éxito en la exportación de otros servicios, como la consultoría tecnológica y la ingeniería. Sin embargo, dado que otros países europeos también están empezando a resolver algunos de sus cuellos de botella en el crecimiento, queda por ver cuánto tiempo podrá mantenerse el rendimiento superior de España."