La preocupante 'K' en el mercado bursátil estadounidense

Gráfico de la semana

12/12/2025

Los beneficios operativos del S&P 500 se están desvinculando de los beneficios económicos generales
Image

Nuestro Gráfico de la Semana ilustra los cambios anuales en dos indicadores clave de beneficios en EE. UU. El primero son los beneficios operativos de las compañías del S&P 500. El segundo son los beneficios corporativos totales, según los datos macroeconómicos nacionales después de impuestos, excluyendo ajustes de valoración y depreciación. Durante décadas, ambas series se movieron prácticamente en paralelo, reflejando la estrecha relación entre el mercado bursátil y la economía real. Sin embargo, desde la pandemia esta correlación parece haberse roto. Los beneficios operativos del S&P 500 han mostrado una mayor volatilidad y dinamismo durante aproximadamente un año, mientras que los beneficios económicos generales parecen quedarse rezagados.

Existen razones claras para esta divergencia. Un reducido grupo de grandes compañías tecnológicas está impulsando los beneficios del S&P 500, apoyadas por economías de escala y fuertes inversiones en inteligencia artificial (IA). Por el contrario, los datos macro reflejan la base empresarial más amplia de EE. UU., que incluye muchas compañías más pequeñas y sensibles a los tipos de interés, afectadas por mayores costes de financiación y aumento de los costes laborales unitarios.

Otro factor son las recompras de acciones, que benefician a los grandes valores del índice sin que los beneficios macroeconómicos crezcan en la misma medida. En resumen, los beneficios del S&P reflejan la fortaleza de unas pocas compañías extremadamente grandes y competitivas, mientras que los beneficios corporativos agregados reflejan la situación de la “empresa media estadounidense” en un contexto de crecimiento sólido, pero no elevado.

Según Johannes Müller, Head of Research de DWS, esta evolución refleja un “renacer de la K”. Durante la pandemia, la idea de la K se popularizó entre los economistas para ilustrar cómo una parte de la economía permanecía prácticamente intacta o incluso prosperaba, mientras otra sufría considerablemente: como en la letra K, una línea sube y la otra baja. Históricamente, el mercado bursátil estadounidense ha tendido a evolucionar en paralelo con la economía. Por ejemplo, existe correlación entre la creación de empleo y el S&P 500. “Desde finales de 2022, sin embargo, el mercado laboral muestra signos de pérdida de impulso, mientras que el S&P 500 ha seguido subiendo —más de un 75 %”, señala Müller. En su opinión, esto es “una formación clásica en K”. Esta vez, impulsada por la euforia en torno a la IA tras el lanzamiento de ChatGPT, junto con enormes inversiones en centros de datos. Pero está por ver si estos gastos se justificarán con mejoras de productividad en un futuro cercano.

También se observa un desarrollo en K dentro del ecosistema de IA: mientras las compañías del universo Google han registrado fuertes ganancias, partes del ecosistema OpenAI han sufrido caídas de precios. Esto se debe a la aparición de nuevos modelos y a la volatilidad en el liderazgo del mercado. Para la bolsa, esto sugiere que las estrategias de comprar y mantener en empresas centradas en IA pueden implicar riesgos significativos. De cara al futuro, un factor clave será qué compañías logran usar la IA para generar beneficios medibles y cuáles quedan rezagadas.

Nuestro Gráfico de la Semana muestra cómo las trayectorias de beneficios se están separando. La lógica de la K se aplica no solo a la economía y al mercado bursátil, sino también a la evolución de los beneficios. En nuestra opinión, la selección, la diversificación y la revisión constante de las hipótesis siguen siendo esenciales. Sin pruebas de que los billones invertidos en IA estén aumentando la productividad macroeconómica, un mercado que ya depende en gran medida de las ganancias de unas pocas compañías será aún más vulnerable.

 
Mayor divergencia entre el comportamiento de la bolsa estadounidense y los beneficios de la economía real

Fuentes: Banco de la Reserva Federal de Nueva York, Haver Analytics, DWS Investment GmbH a fecha de 30/11/25
* Expectativa neta: expectativa de pérdida de empleo en los próximos 12 meses menos la confianza de encontrar un nuevo empleo en 3 meses (si la pérdida de empleo ocurriera hoy)

Esta información está sujeta a cambios en cualquier momento, basándose en consideraciones económicas, del mercado y otras, y no debe interpretarse como una recomendación. El rendimiento pasado no es indicativo de rendimientos futuros. Los pronósticos se basan en suposiciones, estimaciones, opiniones y modelos hipotéticos que pueden resultar incorrectos. Las inversiones alternativas pueden ser especulativas e implicar riesgos significativos, incluyendo iliquidez, mayor potencial de pérdida y falta de transparencia. Las alternativas no son adecuadas para todos los clientes.