28/11/2025
2026 puede ser un buen año para los activos de riesgo
Tras un año marcado por titulares geopolíticos e incertidumbre económica, con el impacto de los aranceles de EE. UU., encaramos 2026 con un optimismo prudente. Nuestras previsiones apuntan a un posible repunte del crecimiento en EE. UU. y a una economía europea sólida, lo que podría sentar las bases para un entorno de inversión más favorable.
Prevemos que la economía estadounidense retome un ritmo de crecimiento más robusto el próximo año, impulsada por inversiones en inteligencia artificial (IA) y un contexto de tipos de interés potencialmente más benigno. Se espera que la Reserva Federal (Fed) realice tres recortes adicionales de tipos, mientras que la inflación podría situarse en torno al 2,4 %. En Europa, la recuperación fiscal alemana debería aportar un apoyo significativo, con una inflación cercana al objetivo del Banco Central Europeo (BCE) del 2 %, lo que permitiría a los bancos centrales mantener una postura de “esperar y ver”. Japón se mantiene estable pese a los efectos arancelarios, mientras que China refuerza su apuesta por la tecnología y el crecimiento interno mediante el aumento de ingresos.
Estas condiciones macroeconómicas sustentan nuestra visión sobre las principales clases de activos. Seguimos identificando oportunidades en renta variable para 2026, especialmente en EE. UU., donde las inversiones en IA y el crecimiento sostenido de beneficios podrían llevar al S&P 500 a alcanzar aproximadamente los 7.500 puntos a final de año. «No vemos una burbuja de IA, sino un auge continuado que podría generar importantes ganancias de productividad en los próximos años», señala Benjardin Gärtner, responsable global de renta variable en DWS. Aunque puedan surgir obstáculos, como en cualquier revolución tecnológica, la tendencia de crecimiento parece firme. Los mercados europeos se benefician del estímulo fiscal, aunque a un ritmo más moderado, con previsiones de cierre en 600 puntos para el Stoxx Europe 600 y 26.100 para el DAX. En Japón, la combinación de nuevo liderazgo político y medidas fiscales debería favorecer un entorno constructivo.
En renta fija, esperamos rendimientos relativamente estables en deuda soberana. Estimamos un rendimiento medio del 4,15 % para los bonos del Tesoro estadounidense a diez años en 2026. En Europa, los movimientos también serán previsiblemente moderados, con los Bunds a diez años alcanzando en torno al 2,70 % a finales de diciembre. Los bonos corporativos siguen siendo atractivos, aunque con mayor dispersión en los diferenciales del segmento high yield. Los diferenciales de grado de inversión se mantienen cerca de mínimos de varios años, respaldados por sólidos fundamentales y factores técnicos.
En activos alternativos, la demanda de oro continúa fuerte, tanto como herramienta de diversificación como cobertura frente a riesgos geopolíticos y fiscales. Las “cuatro D” —déficits, devaluación, desglobalización y desdolarización— sustentan nuestra previsión de un precio del oro en torno a 4.500 dólares por onza.
En resumen, las perspectivas para 2026 son atractivas, aunque el margen de error sigue siendo estrecho. Los riesgos políticos y geopolíticos podrían generar episodios de volatilidad en cualquier momento. Por ello, una estrategia de inversión diversificada por regiones y clases de activos puede ayudar a aprovechar oportunidades sin perder resiliencia ante posibles contratiempos.
* Expectativas de crecimiento del producto interno bruto (PIB) para 2026 (interanual en %) Esta información está sujeta a cambios en cualquier momento, basada en consideraciones económicas, de mercado y otras, y no debe interpretarse como una recomendación. El rendimiento pasado no indica rendimientos futuros. Las previsiones se basan en suposiciones, estimaciones, opiniones y modelos hipotéticos que pueden resultar incorrectos. Las inversiones alternativas pueden ser especulativas e implicar riesgos significativos, incluyendo iliquidez, mayor potencial de pérdida y falta de transparencia. Las alternativas no son adecuadas para todos los clientes.