24/10/2025
Los avances políticos y los factores estructurales favorables están revitalizando el mercado bursátil japonés.
El índice bursátil Nikkei 225 de Japón ha registrado un incremento cercano al 25 % desde comienzos de año y, con casi 50.000 puntos, se sitúa cerca de su máximo histórico. Este repunte no se debe únicamente al entusiasmo por la inteligencia artificial (IA) y a la debilidad del yen, sino también a una nueva configuración política en Tokio. Tras la elección esta semana de Sanae Takaichi como primera ministra y la formación de una coalición entre su Partido Liberal Democrático (PLD) y el reformista Partido de Innovación de Japón (Ishin), los participantes del mercado anticipan la implementación de una agenda orientada al crecimiento.
El optimismo se fundamenta en la expectativa de que Takaichi lance una versión renovada del programa económico conocido como “Abenomics 2.0”. Este término hace referencia a la política impulsada por el ex primer ministro Shinzo Abe en 2012, que combinaba expansión monetaria, aumento del gasto público y reformas estructurales para mejorar la competitividad de la economía japonesa. En su momento, el semanario The Economist describió esta estrategia como una “mezcla de reflación, gasto gubernamental y una política de crecimiento diseñada para sacar a la economía del letargo en el que había estado atrapada durante más de dos décadas”.
Son precisamente estas expectativas —estímulo fiscal, política monetaria favorable y presión reformista— las que están alimentando el renovado interés del mercado. Aunque algunos expertos advierten que gran parte del optimismo ya está descontado en los precios, la combinación de estabilidad política y una agenda procrecimiento podría ofrecer un respaldo significativo al desarrollo económico y a los mercados financieros.
No obstante, el repunte de la renta variable japonesa no se explica únicamente por factores políticos. Las fuerzas estructurales también están impulsando el alza, como el regreso de los inversores extranjeros, las reformas en la gobernanza corporativa y las recompras de acciones por parte de las empresas japonesas, que se sitúan cerca de niveles récord. Estos avances podrían reflejar un cambio cultural respecto a la tradicional tendencia japonesa de acumular liquidez. A comienzos de año, la Bolsa de Tokio instó a las compañías nacionales a utilizar el capital de forma más eficiente, fomentando así las recompras y el aumento de los dividendos.
La propia estructura del mercado también contribuye al impulso actual. Mientras que las acciones tecnológicas muestran una creciente volatilidad, los valores industriales y financieros han liderado el avance de los índices, beneficiándose del aumento de los rendimientos y de las perspectivas de apoyo fiscal. El índice más amplio Topix también ha registrado subidas, impulsado por los sectores de electrónica y banca. Las empresas de pequeña capitalización están ganando protagonismo, ya que se ven especialmente afectadas por el llamamiento de la Bolsa de Tokio a optimizar el uso del capital y deben ajustar su estructura financiera en consecuencia.El repunte, por tanto, es más amplio de lo que sugieren los titulares centrados exclusivamente en el Nikkei.
“La política monetaria del Banco de Japón sigue siendo un eje clave”, señala Lucas Brauner, economista especializado en Japón en DWS. “Tras abandonar la política de tipos negativos, es probable que se produzcan nuevas subidas de tipos, aunque actualmente prevemos que se retrasen ligeramente debido a la fase de transición política y a las medidas de estímulo previstas.” Estos retrasos permitirían a los mercados absorber el estímulo fiscal con mayor holgura y facilitar la transición hacia rendimientos nominales más elevados, contribuyendo así a proteger la recuperación económica.
El reciente repunte bursátil se apoya en el nombramiento de Sanae Takaichi como primera ministra, en factores estructurales favorables y en la debilidad del yen. Los mercados anticipan un periodo de estabilidad política y expansión fiscal, un entorno que está devolviendo a Japón al centro del interés inversor global tras años de estancamiento. En nuestra opinión, las perspectivas siguen siendo positivas.
Gráfico: Evolución destacada del Nikkei 225 y del Topix en 2025
Fuentes: Bloomberg Finance L.P., DWS Investment GmbH al 22/10/25
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