25.06.2020 Sostenibilidad

“La protección climática será una temática de inversión durante las próximas décadas”

Convertir el cambio climático en una oportunidad de inversión: este es el objetivo del gestor de fondos Tim Bachmann con el fondo DWS Invest ESG Climate Tech. Su estrategia se basa en que tanto empresas como políticos se unan para lograr el cambio.

  • El fondo DWS Invest ESG Climate Tech invierte a nivel global en empresas que cuentan con soluciones que luchan contra el cambio climático o mitigan sus efectos.
  • Uno de cada tres euros que el fondo invierte contribuye a cumplir los objetivos de sostenibilidad de la ONU y, por tanto, a la protección del clima.
  • Incluso si el objetivo de la neutralidad climática se alcanzara para 2050, el cambio climático seguiría siendo una temática de inversión prometedora.
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Tim, su objetivo es convertir el cambio climático en una oportunidad de rentabilidad con el fondo DWS Invest ESG Climate Tech. ¿Por qué está funcionando esta estrategia, cuando el calentamiento global supone tantos riesgos para las empresas?

Para empezar, los políticos están creando el marco adecuado para impulsar la inversión mundial en la protección del clima con pactos como el Acuerdo de París.[1] Las empresas también cuentan con los recursos y la capacidad innovadora para proporcionar la tecnología necesaria. Hay muchos ejemplos sobre esta acción conjunta que han funcionado con éxito, como el desarrollo de sistemas alternativos de conducción de vehículos, potentes aerogeneradores y sistemas fotovoltaicos. Estas empresas están transformando el cambio climático de un riesgo a una oportunidad de rentabilidad para los inversores.

¿Puede aportar a los inversores alguna idea acerca de cuánto deben invertir las empresas para participar en el creciente mercado de la protección del clima?

Sí, podemos exponer una cifra aproximada. Para cumplir los objetivos climáticos del Acuerdo de París, el sector energético mundial tendrá que invertir 3 billones de dólares anuales de aquí a 2040 – una cantidad más o menos equivalente al PIB anual de Francia. Los sistemas de electricidad y calefacción tendrán que transformarse al completo de combustibles fósiles a energías renovables.[2] Necesitamos redes eléctricas inteligentes, centrales geotérmicas, eólicas y solares modernas y tecnología del hidrógeno para almacenar el exceso de electricidad. También tendremos que invertir mucho para mitigar el daño que ya ha ocurrido o que ya no se puede evitar. El nivel del mar subirá; pero la pregunta es: ¿cuánto? Esto significa que necesitamos protección contra las inundaciones. Para llevar a cabo este tipo de medidas, que hacen posible la vida con unos daños irreversibles al clima, se necesita una inversión anual extra de cientos de miles de millones.[3] Estamos hablando de que será necesario transferir enormes cantidades de capital.

Entonces, ¿una cosa es transformar economías enteras para que sean más respetuosas con el clima y otra hacer posible que podamos convivir con el daño climático que ya se ha producido?

Así son las cosas – y esas son las dos temáticas de inversión que cubre el DWS Invest ESG Climate Tech. Cuando se trata de mitigar el cambio climático, la cuestión principal es descarbonizar la combinación energética – en otras palabras, alejarse progresivamente de los combustibles fósiles. Por lo tanto, invertimos, por ejemplo, en los productores de energía renovable, en los desarrolladores de electrónica automotriz, en materiales para baterías y tanques de hidrógeno, así como en empresas que fabrican equipos energéticamente eficientes para uso industrial y doméstico. También estamos interesados en los operadores de redes de transporte de electricidad y en fabricantes de materiales aislantes para la renovación energética del sector inmobiliario.

Se han encontrado soluciones que nos ayudan a convivir con las consecuencias del cambio climático, por ejemplo, entre las aseguradoras de propiedad y las empresas de los sectores de la salud, el agua, la agricultura y el control de catástrofes, industrias para las que también necesitamos nuevas tecnologías. Corresponde a la industria farmacéutica, por ejemplo, desarrollar medicamentos que luchen contra nuevos patrones de enfermedades. Los agricultores deben preservar más los recursos y ya que el agua se está convirtiendo en un recurso muy preciado, invertimos, por, ejemplo, en fabricantes de equipos de equipos de tratamiento y desalinización del agua.

Su fondo tiene una etiqueta ESG. ¿Significa esto que la selección de las acciones no se limita sólo a la protección del clima, sino que también se basa en cuestiones sociales y de gobierno corporativo?

Sí, nosotros empezamos con todo el abanico de acciones. Luego aplicamos un filtro de selección temática y comprobamos qué empresas pueden atribuir una parte importante de su facturación a una solución clave contra el cambio climático. Luego comprobamos que las empresas cumplen con nuestros estándares ESG mínimos, lo que significa que tienen una buena calificación en los tres criterios de sostenibilidad medioambiental, social y de gobierno corporativo. Se podría decir que el aspecto ecológico se comprueba dos veces. Si una empresa tiene una buena solución para la lucha contra el cambio climático, pero sólo puede llevarla a cabo con emisiones de CO2 inadmisiblemente altas, no se tiene en cuenta para el fondo. Por último, pero no menos importante, también comprobamos si las acciones son líquidas, es decir, si se pueden intercambiar con facilidad en el mercado. También llevamos a cabo un análisis fundamental, para examinar si el desarrollo empresarial de las compañías es sólido. El resultado es una cartera diversificada de empresas que han sido precursoras en cumplir los criterios ESG – en relación con empresas similares – y pueden beneficiarse de la enrome necesidad de inversión que el cambio climático está atrayendo.

La generación más joven está especialmente concienciada con el medio ambiente – el movimiento ‘Firdays for Future’ es un claro ejemplo. ¿Es el fondo DWS Invest ESG Climate Tech un buen fondo para los millennials?

Aproximadamente uno de cada tres euros invertidos a través de este fondo contribuye matemáticamente a los objetivos de sostenibilidad de la ONU, incluyendo la protección climática. Esto implica que el DWS Invest ESG Climate Tech está dirigido a todos los inversores que quieran marcar la diferencia, por lo que los inversores más jóvenes son indudablemente parte de nuestro principal grupo objetivo. Sin embargo, la combinación de un enfoque clásico de riesgo/rentabilidad de la inversión en renta variable con criterios de inversión sostenibles, como lo hacemos con este fondo, se está convirtiendo cada vez más importante para las generaciones mayores, tal y como han demostrado los estudios.

Como gestor de fondos, ¿cuáles considera que son las tecnologías clave en la lucha contra el cambio climático?

Soy muy optimista acerca de las energías renovables – la energía eólica, solar y geotérmica, ya que incluso sin subvenciones, ahora pueden competir contra nuevas centrales nucleares y de gas. La agricultura de precisión es otro ámbito, ya que utilizando software e inteligencia artificial para trabajar la tierra cultivable de forma eficiente no sólo preserva los recursos; también es bueno para la producción. Y luego está, por supuesto, el gran tema de la movilidad eléctrica, aunque personalmente no creo que vayamos a tener solamente vehículos eléctricos en el futuro, soy más de la opinión de que imperará una combinación de diferentes sistemas de conducción: híbridos, de combustión, de pila de combustión y vehículos eléctricos. Creo que el tema del hidrógeno tiene un gran potencial, ya que este tipo de accionamiento podría tener sentido económico en unos pocos años – aunque es más adecuado para el tráfico pesado.

¿Sabe qué tamaño tiene su propia huella de carbono?

Sí, claro que sí. Son unas 30 toneladas al año, la cual sigue siendo demasiado alta. La Agencia Alemana del Medio Ambiente tiene una buena página web que permite añadir los factores correspondientes a nuestro propio estilo de vida, entre los que se incluyen el consumo de carne, visitas a eventos y vuelos. Debido a que gran parte de los viajes que hago están relacionados con el trabajo, debería poder obtener algunos créditos. Esto se debe a que Deutsche Bank, accionista de DWS, compra certificados de emisión de CO2 para compensar los vuelos que hace la compañía de una forma respetuosa con el clima. Pero esto no puede servirme como excusa para no dar más pasos para reducir las emisiones de CO2, por ejemplo, consumiendo alimentos que se produzcan de una forma que generen menos emisiones de CO2 o montando más en bicicleta en vez de coger el coche.

Podría también invertir en el DWS Invest ESG Climate Tech.

De hecho, ya tengo una participación particular en el fondo.

El otro aspecto central de su fondo es la tecnología, ¿eso también se extiende a su vida privada?

Es más bien al revés, siempre he sido un entusiasta de la tecnología y creo que es genial poder utilizar mi conocimiento sobre las nuevas soluciones tecnológicas de forma profesional como gestor de fondos y analista.

¿Cree que el cambio climático seguirá siendo una temática de inversión importante cuando se jubile dentro de unas décadas?

Estoy convencido de que lo será, especialmente porque no bajaremos el ritmo una vez que se haya conseguido el objetivo de la neutralidad climática. Ya existen proyectos piloto que nos permiten movernos hacia la “negatividad de CO2” – es decir, nos permiten eliminar el CO2 de la atmósfera, lo que podría ofrecer a los inversores oportunidades de rentabilidad en el futuro.

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[1] Primer acuerdo vinculante sobre la protección climática, acordado por 195 países en diciembre de 2015.

[2] Fuentes: We Mean Business Coalition; Ceres Investor Network on Climate Risk and Sustainability; Bloomberg New Energy Finance Clean Energy Investment 2016 and 2017; Renewable Energy Policy Network (REN21) Renewables 2017 Global Status Report. Las previsiones están basadas en supuestos, estimaciones, opiniones y modelos hipotéticos que pueden ser incorrectos.

[3] Fuentes: We Mean Business Coalition; Ceres Investor Network on Climate Risk and Sustainability; Bloomberg New Energy Finance Clean Energy Investment 2016 and 2017; Renewable Energy Policy Network (REN21) Renewables 2017 Global Status Report. Las previsiones están basadas en supuestos, estimaciones, opiniones y modelos hipotéticos que pueden ser incorrectos

Tim Bachmann

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