31.07.2020 Infraestructura

Reinventando las infraestructuras

Las megatendencias como la digitalización demandan una nueva infraestructura sostenible que dé forma a nuestro futuro. La inversión que se requiere ofrece numerosas oportunidades a los inversores.

  • Las megatendencias globales como la digitalización, el comercio online y la conducción autónoma requieren nuevas infraestructuras y bienes inmuebles.
  • Esta nueva generación de infraestructuras es más sostenible y debería tener un mayor potencial de crecimiento que las tradicionales.
  • Una inversión en renta variable con un sesgo defensivo y con baja correlación en relación a otras clases de activos. La infraestructura funciona bien como un diversificador de la cartera.
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En tiempos difíciles, los tipos de activos defensivos se imponen por su cuenta. La infraestructura mantiene a la economía funcionando: las carreteras y ferrocarriles, la energía, el gas y las conexiones telefónicas, los puertos marítimos y los aeropuertos proporcionan el marco esencial que permite a las personas convivir y trabajar juntas. Como norma, construir una infraestructura requiere una inversión inicial considerable. A cambio, esta debería proporcionar ingresos estables durante muchos años a los administradores.

La gran alteración que está teniendo lugar en la economía también se aplica a la infraestructura. Durante mucho tiempo, los inversores se concentraron sobre todo en sectores de infraestructura tradicionales, como las tuberías de gas o los oleoductos, las carreteras o las líneas de telecomunicaciones. Sin embargo, megatendencias como la digitalización o la sostenibilidad demuestran que ha llegado el momento de replantearse la situación.

Las megatendencias demandan una nueva infraestructura

"La infraestructura del mañana debe reflejar e impulsar el cambio social,” afirma Manoj Patel, co-head of infrastructure equities de DWS en Chicago. “En el futuro, todo consistirá en conectar el mundo de forma sostenible.”

Las megatendencias están motivando este desarrollo. La digitalización, por ejemplo, precisa de una importante inversión en almacenamiento de datos y servicios en la nube, así como en nuevas formas de transmisión de datos, como el nuevo modelo estándar de móvil 5G, y el “Internet de las Cosas”. Para frenar el cambio climático, las fuentes de energía renovables deben expandirse de forma masiva. Por su parte, la asistencia sanitaria debe continuar orientada a las necesidades de las sociedades envejecidas. Al mismo tiempo, las nuevas ciencias biológicas prometen descubrimientos médicos. Sin embargo, es necesaria una inversión inicial considerable, así como contar con espacios especializados cercanos a las universidades e instituciones gubernamentales, con el fin de acelerar más la investigación y el desarrollo.

Manoj Patel y su equipo han identificado seis tendencias que darán forma a la próxima generación de infraestructuras y a la inversión inmobiliaria del futuro. Además de las tendencias ya mencionadas, como la digitalización, el medio ambiente y la asistencia sanitaria, el gestor del fondo considera la electrificación, el comercio online y el transporte como tendencias prometedoras. Las redes eléctricas inteligentes (Smart Grid) y las nuevas formas de almacenamiento energético están sustituyendo de forma creciente a las redes centrales de suministro. El auge de las ventas online requiere una mayor inversión en inmuebles de almacenamiento, así como sistemas de transporte y reparto sostenibles. En el sector del transporte, es probable que los coches y camiones convencionales se vean sustituidos de manera gradual por tecnologías automotrices y por sistemas de transporte automáticos.

La infraestructura del mañana es sostenible

En este modelo, la infraestructura tradicional es solo la base sobre la que se construirá la próxima generación. Es probable que las infraestructuras que emplean combustibles fósiles como petróleo o gas se vean gradualmente reemplazadas por energías renovables. Incluso hoy, la implementación de este cambio de la energía en países como Alemania significa que han de construirse nuevas líneas para transportar la electricidad desde los parques eólicos marítimos situados en el norte hasta el sur del país, mucho más industrializado y donde existe la mayor demanda. En el futuro, nosotros no seremos capaces de abordar el problema del creciente tráfico mediante la construcción de nuevas carreteras. En su lugar, el tráfico del futuro parece preparado para apoyarse en soluciones inteligentes que permitirán a las carreteras y a las líneas de ferrocarril ser utilizadas de una forma mucho más eficiente que la actual.

La infraestructura del mañana debe reflejar e impulsar el cambio social.

La inversión en infraestructuras y en inmuebles de nueva generación encaja bien en carteras sostenibles.

“Las infraestructuras de nueva generación abren oportunidades de inversión en activos tangibles atractivos que pueden estabilizar las carteras de los inversores en periodos económicamente turbulentos y hacer una valiosa contribución al crecimiento de la sostenibilidad”, afirma Manoj Patel.

El fondo DWS Invest ESG Next Generation Infrastructure, creado por el equipo de Manoj Patel, invierte de forma específica en infraestructuras de nueva generación y en valores inmobiliarios similares. Junto a la viabilidad que tenga en el futuro, el segundo criterio clave es la sostenibilidad. “En muchos casos, estos criterios van de la mano: la inversión en proyectos de infraestructura moderna es casi siempre una inversión enfocada a una mayor sostenibilidad”, sostiene el gestor del fondo.

Los criterios ESG bajo el microscopio

A pesar de ello, Manoj Patel lleva a cabo controles intensivos en cada una de las inversiones para asegurarse de que cumplen con los elevados estándares ESG de DWS antes de adquirirlas. Únicamente las acciones de aquellas empresas que pasen este estricto examen son preseleccionadas para la cartera.

El resultado es una cartera que contenga entre 30 y 50 acciones procedentes de empresas con una calidad elevada dentro de los sectores de infraestructura e inmobiliario que fueron capaces de impresionar al equipo gestor del fondo con sus balances contables y con distribuciones sencillas de calcular. Además, las empresas deben ofrecer buenas perspectivas de crecimiento y estar bien posicionadas en relación a la sostenibilidad.

No obstante, los potenciales inversores deben ser conscientes de que una inversión en un fondo de infraestructuras implica los riesgos tradicionales de la inversión en renta variable: las caídas de precios del mercado, del sector y de las acciones de la empresa son siempre una posibilidad. Asimismo, como ha demostrado claramente la reciente pandemia del Coronavirus, las tendencias pueden cambiar rápidamente, como también pueden hacerlo las perspectivas de éxito de una inversión.

Fondo relacionado

DWS Invest ESG Next Generation Infrastructure LD

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