¿Es rentable ser sostenible?

A algunos inversores les sigue preocupando que la sostenibilidad ralentice los resultados corporativos de las empresas, pero estos miedos pueden ser infundados dado que muchas empresas sostenibles optimizan sus resultados.

"La responsabilidad social de las empresas es aumentar sus ganancias“, dijo el economista estadounidense Milton Friedman en 1970. Muchos inversores temen que si una empresa empieza a tener en cuenta factores intangibles como, por ejemplo, el medio ambiente, se arriega a perder dinero. La realidad es que hoy en día este sesgo corporativo en contra de la estrategia sostenible sigue siendo difícil de cambiar. Así, aunque las estrategias sostenibles tienen cierto nivel de popularidad, para algunos inversores sostenibilidad es sinónimo de bajo rendimiento. Desde su perspectiva, una política corporativa sostenible es cara, ralentiza las decisiones, etc. Además, las empresas sostenibles tienen que someterse a un escrutinio mayor para cumplir con los criterios ESG para valorar, por ejemplo,  si se preocupan por el medio ambiente, si cuidan de sus empleados y tienen que demostrar que tienen un buen gobierno corporativo.

Por lo tanto, muchos inversores particulares no creen que las empresas sostenibles puedan ser competitivas. Menos del diez por ciento del flujo financiero en valores sostenibles proviene de inversores particulares (principalmente de inversores institucionales), según las cifras publicadas por el Foro de Inversiones Sostenibles[1].

 

¿Qué ventajas ofrecen las inversiones éticas?

Numerosos estudios demuestran que las empresas que tienen una estrategia ética y sostenible suelen tener más éxito que sus competidores. En un estudio realizado conjuntamente por DWS y la Universidad de Hamburgo en 2015, se evaluaron más de 2.000 estudios que analizaron la relación entre criterios ESG y la rentabilidad de la empresa. El resultado fue que casi el 50 por ciento de los estudios encontró una correlación postiva.

De modo que los motivos para apostar por una estrategia empresarial sostenible son muy plausibles. Las empresas que operan de forma ética y sostenible piensan más a largo plazo que sus competidores ya que tienen que pagar menos multas porque se adhieren a las normas medioambientales y sociales, y tienden a ser más innovadores debido a una buena gestión. Además, a menudo son más estables que otras empresas, tienen menos gastos imprevistos y gozan de una mejor imagen pública.

¿Cómo afecta la sostenibilidad al precio de las acciones?

En el ámbito de la inversión, los criterios ESG también pueden ser rentables para los inversores dado que las empresas que se adhieren a los estándares de sostenibilidad suelen tener menos costes y ser económicamente más rentables que otras empresas. Así, una estrategia sostenible puede tener un impacto positivo en el precio de las acciones de una empresa, según un meta-estudio realizado por la Universidad de Oxford en 2015[2]. Las últimas cifras de Oekom Research[3] también confirman esta tendencia: sus analistas compararon la rentabilidad de las acciones de su cartera principal (391 empresas cotizadas con una capitalización bursátil y una estrategia sostenible calificada como “Best in class”) con el índice MSCI World, obteniendo así unos resultados muy positivos (ver gráfico). La cartera principal de Oekom fue seleccionada entre unas 5.800 empresas de todo el mundo por su rendimiento en función de los criterios medioambientales y sociales (con el enfoque “Best in class” dentro de un sector). Al tener el denominado estatus “Prime”, estas constituyen la cartera principal de Oekom.

Como con todas las inversiones de renta variable, por supuesto que el valor de las acciones sostenibles también fluctúa. Si bien, valorando la evolución histórica de las empresas ESG, podemos concluir que una estrategia corporativa verde habitualmente desemboca en números negros y positivos.

 

Elemento 1:

12,4 puntos porcentuales

El margen de beneficio de las empresas con una alta calificación ESG es de 12,4 puntos porcentuales superior al de las empresas con una calificación ESG media.

Fuente: Total Societal Impact: A New Lense for Strategy, Boston Consulting Group, 2017

Elemento 2:

Niveles de fijación: Las acciones ESG han competido bien con los valores tradicionales en los últimos años

Nota: El rendimiento pasado no es un indicador fiable del futuro rendimiento.

 

Oekom Cartera Principal*

Índice MSCI Total Return

2014

18,76%

20,14%

2015

13,11%

11,03%

2016

9,98%

11,39%

2017

9,99%

8,10%

2018

-1,58%

-3,58%

                                       

* La cartera principal de Oekom está formada por 391 empresas cotizadas con una elevada capitalización bursátil, que Oekom seleccionó previamente entre unas 5.800 empresas de todo el mundo por su rendimiento en función de los criterios medioambientales y sociales (con el enfoque Best in Class dentro de un sector). Tienen el denominado estatus “Prime” y, por lo tanto, constituyen la cartera principal de Oekom.


[1]Fuente: Forum Nachhaltige Geldanlagen, report on sustainable investment market 2018 – Germany, Austria and Switzerland

[2] Source: From the stockholder to the stakeholder: How sustainabilty can drive financial outperformance, University of Oxford/Arabesque Partners, Social Science Research Network, 2015

[3] Source: Oekom Research, Prime Pool Anlalysis, 2019

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