El reloj corre hacia un Brexit “duro”

Los riesgos de Gran Bretaña por romper con la UE siguen siendo muy reales

May sufre una gran y esperada derrota

No hace mucho tiempo, hubo debates intensos en la Cámara de los Comunes sobre si los Miembros del Parlamento (MPs) tendrían algo significativo que aportar en el Brexit. Transcurrido ese lapso temporal, el día de la “votación significativa” sobre el acuerdo de Theresa May ha llegado – y se ha ido- y, según nuestro punto de vista, poco se ha logrado.

La magnitud de la derrota de May fue mayor de lo esperado: es bastante sorprendente que al final, solo hubiera 202 votos a favor de la moción y 432 en contra. Si bien, las reacciones del mercado fueron bastante débiles. Esta “tranquilidad”, en parte, se debe a que muchos piensan que los eventos de las últimas semanas han hecho que sea menos probable un Brexit caótico y sin acuerdo (también conocido como un “Brexit duro”). Y como es de costumbre, no pondríamos mucho énfasis en las reacciones a corto plazo ya que se trata de otro paso más en la “saga Brexit”.

May no pareció sorprenderse por la derrota e inmediatamente ofreció a la Cámara una moción de censura en el Parlamento, que el líder opositor aceptó rápidamente. Además, ella declaró que el gobierno presentaría una nueva moción el lunes 21 de enero que, en teoría, podría incluir enmiendas de los partidos de la oposición, que la propia May había prometido incluir en el proceso decisorio.

Con incertidumbre, todo es posible

Básicamente, todo esto significa que sigue reinando la incertidumbre. En cambio, hay más de “dejarlo para mañana”, algo -esto de posponer- que ha sido muy característico de todo el proceso del Brexit hasta ahora. Es revelador el hecho de que May dejó explícitamente claro que no era su intención agotar el plazo hasta el 29 de marzo, día oficial de la salida.

Si bien, aunque creemos que May ganará el voto de confianza, no estamos seguros de qué estrategia presentará a la Cámara el próximo lunes. Como la mayoría de los analistas económicos, seguimos esperando que se pueda evitar un Brexit caótico y duro. Tal vez, una versión ligeramente modificada del acuerdo aún podría obtener la aprobación parlamentaria. Sin embargo, vemos poco margen o deseo por parte de la Unión Europea (UE) para hacer cambios significativos, especialmente en el disputado acuerdo de respaldo de Irlanda del Norte. El cómo y el cuándo de cómo terminará  esta saga entera sigue siendo lo que todos nos preguntamos aunque, insistimos,  todavía es demasiado pronto para descartar versiones más blandas del Brexit.

Sin embargo, como esta reciente votación no despejó ninguna duda, nos gustaría, llegados a este punto, resaltar los riesgos que entraña este proceso. Queremos recordar a los lectores la cantidad de giros inesperados que ya ha tomado este proceso y que los miembros del parlamento británico, a juzgar por su comportamiento más reciente, priorizan su interés personal o el de su partido, antes que el interés nacional. Después de todo, si el Brexit comenzó como resultado de unas apuestas políticas partidistas que salieron mal: ¿por qué no debería terminar así?

Aumentan los riesgos de un “Brexit duro”

En todo caso, los riesgos que tiene Gran Bretaña si finalmente abandona la UE de forma abrupta han aumentado bastante. Si, es cierto que la mayoría de los MPs no quieren tal resultado. Esto se ha vuelto cada vez más claro en las últimas semanas. Y sí, la primera ministra ha dejado claro, una y otra vez, que ella no tiene ganas de tal resultado. Si bien, para tener en mente lo impredecible que es este proceso y de cómo la conducta política sigue siendo errática, podemos recordar el repetido mantra de Theresa May: “Es mejor no llegar a un acuerdo que aceptar un mal trato”.

El problema es que en la política como en la vida, los accidentes pueden suceder y, de hecho, suceden. Finalmente, el acuerdo de May ha demostrado lo que debería haber sido una obviedad durante toda la negociación: cualquier tipo de Brexit va a implicar unos compromisos dolorosos.

Una ruptura limpia de la UE sería desestabilizadora para la economía británica, al menos de corto a medio plazo. Privaría al Reino Unido de fácil acceso a muchos de sus grandes mercados, especialmente en servicios. Un “Brexit suave” de cualquier tipo, por contraste, significa tener que seguir muchas de las normas de la UE y, probablemente, seguir contribuyendo al presupuesto, sin tener una opinión o voto en cómo se establecen. El Parlamento podría ahora tratar de encontrar mayorías para varios arreglos alternativos pero hay pocos motivos para suponer que alguna de estas alternativas se enfrente mejor al escrutinio parlamentario que el acuerdo de May.

Mientras tanto, el reloj sigue corriendo. Y, con cada día que pasa, el Reino Unido se está acercando más a un Brexit caótico y sin acuerdo. Los eventos de las últimas semanas hacen que sea más probable en tres aspectos importantes.

-          En primer lugar, la semana pasada el Parlamento ató las manos del gobierno al prepararse para ningún acuerdo. Los MPs “remanentes” de los principales partidos votaron a favor de limitar los poderes de variación de impuestos del gobierno en caso de un Brexit sin acuerdo. Su intención ha sido forzar al gobierno a evitar tal resultado. Por desgracia, aunque sea bien intencionado, esto significa que el Reino Unido probablemente esté menos preparado de lo que podría haber estado.

-          En segundo lugar, todas las maniobras parlamentarias han disminuido aún más la autoridad de May. Ahora todo el mundo se pregunta sobre cuánto podría lograr realmente – independientemente de sus deseos. Hay poca esperanza de que pueda ayudar a resolver las confusiones creadas dado que sus decisiones han ayudado a que parezcan desaciertos. En particular, su papel en la obtención de cualquier propuesta de un “Brexit blando” probablemente ahora tenga que ser bastante marginal. Los mercados también deben de comenzar a reconocer que aunque May ha sido buena manteniendo su trabajo hasta el momento, puede que no haya sido tan buena en cumplirlo.

-          En tercer lugar, y quizás lo más crucial, el liderazgo Laborista continúa su delicado malabarismo para oponerse al acuerdo de May, sin respaldar ninguna alternativa creíble. En términos puramente políticos, eso parece lo suficientemente astuto. Los miembros del Partido Laborista y los activistas están en su mayoría en el cuadro “Permanecer”. Pero muchos de los votantes que se necesitarían para ganar la próxima elección general, respaldaron “Salir” en el Referéndum de 2016. Si se celebrara un segundo referéndum, sin importar como se formule la pregunta exactamente, dividiría al partido y podría dañar sus perspectivas electorales.

Esta, al menos, parece ser la forma en que Jeremy Corbyn ve las cosas. Considera como principal prioridad, presionar para una elección general, seguido de unas nuevas negociaciones con la UE y, posiblemente, un segundo referéndum. Eso está en línea con una resolución aprobada en la última conferencia del Partido Laborista. Sin embargo, si los laboristas siguen por este camino, la aritmética parlamentaria nos dice  que cualquier tipo de resolución será extremadamente difícil antes del “Día del Brexit”, el 29 de marzo.

Además, desde una perspectiva puramente partidista-política, es en realidad un resultado bastante tentador para el Partido Laborista. Cuanto más cerca del día del Brexit, mejor, para tal vez tener la oportunidad de ganarse a los desertores de la disciplina del Partido Conservador y a los Unionistas del Ulster para derrocar el gobierno. Esto proporcionaría una excusa para solicitar una extensión del Artículo 50. Dicha extensión requiere un consentimiento unánime de los otros 27 miembros de la UE, pero creemos que esto es un obstáculo que se puede superar. Teóricamente, como un medio para evitar un “Brexit duro” en el último minuto, el artículo 50 podría ser revocado – sin embargo, esto causaría un escándalo entre los votantes del Brexit.

CONCLUSIÓN

En definitiva, hasta el 29 de marzo – y quizás más allá de esta fecha– los inversores deberán de esperar más incertidumbre y más titulares desconcertantes, aunque se produzcan noticias significativas, en torno al Brexit.

Todas las opiniones y afirmaciones contenidas en el presente documento se basan en datos de fecha 15 de enero de 2019 y podrían no llegar a materializarse. Esta información podrá verse modificada en cualquier momento dependiendo de consideraciones económicas, de mercado y de otro tipo, y no debería tomarse como una recomendación. Los rendimientos pasados no son indicativos de resultados futuros. Las previsiones están basadas en hipótesis, estimaciones, opiniones y modelos hipotéticos que podrían estar equivocadas. DWS Investment GmbH CRC 064003 (01/2019)

font

CIO View

Usamos cookies propias y de terceros para el funcionamiento del Sitio Web y analizar su rendimiento. Al navegar por este Sitio Web, acepta su instalación y uso. Puede consultar la Política de Cookies para más información o modificar sus opciones de privacidad.